REFLEXION DE UNA BIBLIOTECARIA

Por:  Milagros Laboy Lazú, MIS

           

En nuestras manos Dios pone cada día la oportunidad de aprender, de crecer profesional, personal y colectivamente.  La experiencia de estudiar la maestría en la Escuela Graduada de Ciencias y Tecnologías de Información en la UPR Recinto de Río Piedras, ha sido un reto y una gran satisfacción.  Ha sido una experiencia de crecimiento tanto profesional como  personal.  El proceso de aprendizaje obtenido a través de los cursos en la Escuela no solo nutrieron mi intelecto, sino que me llevaron a sentir la necesidad de compartir los conocimientos adquiridos y proveer medios para que la información fluya y llegue a todos aquellos que la necesitan.    Me siento preparada para asumir cualquier posición en el campo de la bibliotecología pues confío en los conocimientos adquiridos.

            La labor bibliotecaria  o del profesional de la información es una especializada que fue identificada por primera vez por Samuel S. Green en su ensayo “Personal Relations Between Librarians and Readers”  (1876).   A partir de ese momento se dio a conocer que existía un personal especializado en las bibliotecas dedicado al servicio directo al usuario.  Se reconocía que su labor era una de mucho valor y merecía reconocimiento.  Sin embargo hay cierto énfasis en que  el profesional de la información  debe actualizar los  conocimientos debido a los avances tecnológicos y la complejidad de los usuarios.  Esto requiere una mayor especialización en el área, dominio de la organización y recuperación de documentos,  así como la capacidad de trasmitir ese conocimiento.  Se nos requiere mayor preparación y conocimiento lo que hace  nuestra  labor una esencial al momento de evaluar  la información disponible y de hacer accesible la misma a los usuarios.  Otra parte esencial de nuestra labor  profesional es adiestrar al usuario en el uso de los recursos.            El reto al profesional de la información está, no solo en conocer la diversidad de los usuarios y en la necesidad de una continua educación o preparación,  sino en tener la capacidad de analizar, evaluar, recomendar y además adiestrar al usuario a través de un servicio personalizado. 

Tuve la oportunidad de  participar en Informática comunitaria en el Proyecto Enlace de Río Piedras y he constatado  que existe una gran necesidad en nuestro pueblo de destrezas de información así como tecnológicas.   Siento una gran satisfacción  al impartir los talleres de literacia de computadora y ver cuánto se benefician las personas del mismo.  Espero continuar trabajando en los talleres comunitarios de Enlace y poder llevar esta experiencia a otros pueblos .  La experiencia en Enlace me sirvió como estímulo para trabajar  en los talleres a los líderes de los Centros Tecnológicos Comunitarios del oeste; así como en el  proceso de mi proyecto de investigación el cual va dirigido a suplir una necesidad existente entre los usuarios del portal de gobierno. Este es un proyecto que me propongo continuar desarrollando.  Definitivamente mi compromiso mayor en este momento como profesional de la información es con la informática comunitaria. 

Hoy siento que pertenezco a un  grupo selecto de profesionales en cuyas manos está el lograr que la gente reciba toda la información posible al menor costo posible y–¿por qué no?–libre de costos.  Creo sinceramente que la información debe ser compartida y entregada para lograr su transformación en conocimiento productivo.  Esta creencia es producto del proceso de preparación y crecimiento que he tenido a traves de mis años de estudio en la EGCTI-UPRRP.     Gracias al conocimiento adquirido y a las experiencias vividas, puedo decir que comprendo el significado de ser bibliotecario(a) en el siglo XXI.  Es una profesión que va mucho más allá de un fichero, unas bases de datos o unos estantes de libros.  Ser bibliotecario en este siglo es un reto y nos brinda a los nuevos profesionales de la información la oportunidad de crear y desarrollar proyectos innovadores con la ayuda de la tecnología.

        La rapidez con la que se mueve la información hoy nos obliga a continuar nuestra preparación más allá del aula.  La tecnología actual nos provee de una herramienta poderosa y de múltiples formas para continuar con nuestra capacitación, para de esta manera poder servir mejor a los usuarios de la biblioteca y de nuestras comunidades.   

        Gracias a todas las experiencias que tuve como estudiante de Ciencias y Tecnologías de Información  y en la Biblioteca de la UPR en Humacao, hoy puedo decir que amo la profesión y mi mayor deseo es ejercer la misma con pasión y entrega al servicio de mi comunidad.  

Anuncios